¿Diciembre = bajas tasas de interés?

jueves, 16 de noviembre de 2023

 

Publicado en Portafolio el 16 de noviembre de 202

Se viene consolidando la percepción de que la Junta Directiva del Banco de la República bajará la tasa de política monetaria en su reunión de diciembre. En realidad, varios factores apuntan a mantenerla en su nivel actual por un tiempo más.

Uno de esos factores es la llegada oficial del fenómeno de El Niño. Dependiendo de su intensidad, el impacto sobre el sector agropecuario puede ser grande y reflejarse en la inflación de alimentos. Este rubro, que alcanzó una variación cercana al 28% anual en diciembre de 2022, descendió hasta el 10,4% en octubre de 2023; unas malas cosechas pueden inducir nuevamente su aumento.

Otro factor es el precio de los combustibles. El gobierno tomó la decisión correcta de cerrar la brecha entre los precios internacionales y el precio interno de la gasolina; según el ministro de Hacienda todavía quedan dos incrementos para cerrarla, pero luego empezará el incremento de los precios del diésel, que han estado congelados por cuatro años.

El ministro ha expresado que el ajuste que se viene haciendo en los precios de los combustibles ha hecho más la lenta reducción de la inflación en Colombia en comparación con otros países de la región, en los que los precios se mantuvieron alineados con los internacionales. Ahora que el propósito es cerrar la brecha del diésel, la presión sobre los precios puede ser mayor por el impacto que tiene en los costos del transporte de carga.

Un factor adicional es que el exceso de demanda en la economía no se ha cerrado, pues ha sido alimentado por el notable incremento de las remesas, y por el elevado aumento del salario mínimo en los últimos tres años.

Las remesas se proyectan este año hacia la cifra récord de los USSD 10 mil millones, que equivalen a cerca de $41 billones, es decir, el doble de lo esperado como recaudo de la última reforma tributaria. Estos son ingresos que llegan directamente a las familias y redundan en incrementos de la demanda agregada.

En el caso del salario mínimo se espera que sus incrementos se establezcan con base en la inflación pasada y los cambios en la productividad de la economía. Pero en Colombia existe un factor político que no es previsible y ha sido alto en los últimos tres años, repercutiendo en un sobreajuste acumulado de 8,5 puntos porcentuales, que contribuyeron al exceso de demanda. En la negociación que se avecina, cabe esperar que el gobierno simpatice con una repetición de la experiencia reciente. 

En ese escenario, es difícil que la autoridad monetaria inicie en diciembre un periodo de reducción de las tasas de interés.